Revisamos, recordamos, revelamos para entender algo de nuestro presente que se nos escapa. Persiste una sensación del momento que se conecta con la vivencia: un patio y un jazmín, unos piecitos con arena, una abuela bailarina, pósters en una pared, esa amiga de la infancia, cartas que llegan de lejos y de cerca, una caja perdida. Abrimos el archivo y nos preguntamos ¿cuánto tiempo faltará para ser esas de la foto de las que nadie sabe nada? ¿Es posible restituir una ausencia? Una certeza: los documentos son reales, pero un archivo no puede contener lo indómito de la existencia.